Probablemente nunca me haya detenido a pensar en ello. No le he hecho porque ha llovido en el peor momento, me han dado una mala noticia, alguien me fastidió la vida o la puso en peligro (pasa todos los días cuando conduzco mi moto), o simplemente no hizo nada bueno por mí. Eso es más fácil de notar ¿no es cierto?
Venía pensando en ello cuando venía de casa de mi novia y me agarró el aguacero de camino -"Rayos" pensé, "siempre llueve cuando tengo que viajar. Que pereza". En ese momento noté que, contrario a otras muchas veces, un conductor anónimo se abstenía de echarme el carro encima para pasar él. Me sentí un ser malagradecido. Esta persona antepuso el egoísmo, al que todos nos entregamos cuando estamos detrás de un vehículo, y en cambió demostró consideración y respeto por la vida, por que sí, me juego la vida cada vez que salgo en moto.
Los que han pasado lo que yo, lo conocen ya: es una actitud extraña la que me encontré, y es por eso que la quiero agradecer. Quiero agradecer porque llovió y el frío de las gotas me regalaron frescura. Quiero agradecer agradecer las palabras de aliento y la actitud fuerte de quien me dijo lo que no era fácil de aceptar para mí. Quiero agradecer a quién me odie, pero con ello me hace más maduro, me permite soportar más o simplemente elige aún así no molestarme e ignorarme. Gracias a todos mis amigos y conocidos, porque son parte de mi mundo y me han hecho quien soy. Y a todo ser que se me cruce espero regalarle una sonrisa, aún cuando quiera echarme el carro encima. Tal vez así pueda hacer la diferencia.
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario