El maltrato animal es algo que puedes estar más cerca de los que esperamos, y es posible que seamos muchas veces responsables del pecado por omisión. Me pasó el día de hoy con mi prometida. Tomamos la mañana para llevar a nuestro pequeño chihuahua Kamo al veterinario. Yo le digo de cariño Kamo, pues mi novia tuvo la ocurrencia de ponerle por nombre Camote y eso me da algo de pena ajena. Sería curioso saber qué pensaría el pobre si pudiera hablar.
